Por primera vez en ROMA

La entrada de hoy se podría llamar también "Erase una mujer a un paraguas pegada", y es que desgraciadamente mi visita a Roma estuvo pasada por agua :-( La cara de tristeza por la lluvia desapareció en el mismo instante en que vi por primera ver el Coliseo desde el autobús que nos llevaba del aeropuerto al hotel, no me lo podía creer, por fin estaba en Roma!!! Fueron dos días intensos y sin descanso, quería recorrer cada centímetro de la ciudad, aunque Tino pensase que lo que quería era acabar con él. Por primera vez sentí que mis odiadas clases de Historia del Arte de la universidad servían para algo y me emocionaba tener delante de mí, aquello que tantas veces había estudiado. Mi amiga Bea nos recomendó varios sitios para comer ("sería muy triste que fuerais a Roma y comierais en sitios de guiris" nos dijo) Así que las horas de la comida se convertían en un auténtico tour gourmet por la ciudad, de manera que comíamos en un restaurante, tomábamos el café en otro y el postre en otro. ¡¡¡Mil gracias Bea!!! 

Llevo leggins, botas y abrigo de Zara, bolso de Longchamp, sombrero y guantes de Bimba & Lola y foulard de Rangoon Store.

Espero que os gusten las fotos de hoy.
Un millón de besos
Paula